Save it for later!
Hace 8 años conocí Italia por primera vez, vine a Milán. En enero se cumplieron 7 años que vivo acá. Mientras buscaba otras fotos encontré todas las fotos que saqué mi primera semana en Italia, las cosas que me sorprendieron, las cosas que comía y decidí compartirlas acá.


Me quedé en un Airbnb en zona Piazzale Loreto, nada mal para una persona que no conocía la ciudad. Después terminé en uno en Via Arqua, esquina con Via Padova.



Mi primer supermercado fue un Pam. No podía creer que el fernet saliera solo 13 euros; venía de Australia, donde salía 60 dólares. Tampoco podía creer la cantidad de productos Kinder. Compré los Delice, y no los pude terminar. Nunca más los volví a comprar.
Para comer elegí ñoquis de papa, y resultaron ser deliciosos, me hicieron acordar a los ñoquis que hace mi mamá, ya desde el principio la comida en este país fue espectacular.



Al siguiente día me tomé un tren a Tirano y me bajé en Morbegno, el pueblo donde había nacido el abuelo de mi abuela, para buscar el acta de nacimiento que me iba a ayudar a tener la ciudadanía italiana.
Obvio que fallé en mi misión porque no hablaba italiano y la persona de la parroquia no hablaba español, así que me fui con una dirección de mail y con las manos vacías.



Aproveché para caminar por el pueblo. Me sorprendieron las variedades de cafeteras de un negocio. Intentaba pedir algo parecido a un Flat White en los bares, pero fallaba siempre. Igual el color de este no está tan mal.

Hice videollamada con mi abuela y le mostré Morbegno y las montañas de las que le hablaba su nonno.



Caminamos por el pueblo y encontramos su apellido en un monumento a los caídos en combate.



Volví a la ciudad con el agua más fresca, con unos tristes sandwiches de miga que compré sin saber y las mejores papitas del mundo mundial: las San Carlo lime e pepe rosa. Quali patatine mi piacciono?



Salí sola a comer pizza, vi el Duomo por primera vez y algunas vidrieras del Quadrilatero della Moda.



Me junté con desconocidos que conocí en la app de Couchsurfing, fuimos a ver a Robin Schulz a un parque, descubrí el pan de miga en el supermercado y aprendí a pedir un café parecido a un flat white.
Creo que mis únicas palabras en italiano eran Buongiorno, per favore y grazie. Intentaba entender por qué la gente decía “prego” en tantas situaciones distintas.
Save it for later!





